Parece que ha ido bien
Bien, parece que la operación ha ido bien. Mi suegro es un hombre fuerte, muy castigado por el trabajo y los disgustos de la vida, pero se recuperará pronto, estoy segura. David va a ir a pasar la noche con él, y yo me quedo sola. Recuerdo hace algo más de un año, cuando mi suegra enfermó y luego vino el fatal desenlace. Pasé también alguna noches sola, y ahora, me invade cierta tristeza por ello. Aquello fue muy duro, y nunca he hablado de ello aquí. Ya tenía el blog activo, pero dejé de escribir. Estuve muchos meses sin escribir. El verano pasado, fue el más duro que David y yo hemos pasado desde que estamos juntos. Recuerdo mis distintas sensaciones y sentimientos y no se lo deseo a nadie. La enfermedad, la muerte, no estamos preparados para ello y cuando te afecta tan de golpe no sabes como reaccionar. Pasé por la desolación , el enfado, la impotencia, la añoranza...todo durante una serie de meses, y fue un proceso duro, que me llevó a distintas crisis, hasta una gran crisis conyugal en noviembre, cuando estuve a punto de marcharme, ya tenía casa buscada, en la Península, en León, en un pueblo...deseaba volver al campo, a lo que pienso son mis raices de otras vidas. Estuve mirando, no recuerdo donde era, pero quería abrir un hotel rural, en la ruta de Santiago, estuve tan a punto......No sé que fue lo que me hizo reconsiderar, tal vez las súplicas desgarradas de David, no, fue el miedo.....el miedo a emprender algo tan aventurado. No sé si hice bien o no, de hecho en poco tiempo me lancé a la aventura de la tienda, otra aventura, al fin.
No sé que me hace desenredar mis pensamientos como si fuera una madeja de hilo, pero van saliendo poco a poco. Van saliendo para, tal vez, ubicarme en el presente, donde me encuentro en un extraño punto.

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