28-11-09
Hoy tenía un compromiso al que no he acudido. Había dicho que sí a principios de mes para poder acudir a ese seminario. Lo tenía totalmente olvidado, pero me he acordado esta mañana y ya no he querido ir. ¿Pereza? No sé, tal vez una sensación de flacidez total en mi vida, una sensación de que por mucho que haga no resuelvo nada. Todo seguirá igual y que me he metido en una espiral de conformismo. A veces, intento poner en una balanza mi profundo amor por mi pareja y esa vida tan dirigida que llevamos. Es obvio que siempre gana él, pero hay muchos días que quiero tirar la toalla. Parezco que vivo en una comuna, siempre hay gente entrando y saliendo de casa. Y no pongo "mi" casa, por que soy consciente de que no lo va a ser nunca. Siempre hay una opinión por encima de la mía, siempre se me "sugiere" algo que haga y que ponga o que disponga..... No quiero poner rebozuelos en el arroz, no quiero poner la mesa de cristal en la entrada, no quiero que se me sugiera, por que no lo voy a hacer, y de tener que hacerlo la que se va soy yo...
A veces pienso que sólo da libertad el dinero, y en eso estoy casi segura. Mientras aceptas que te den te regalen o te paguen, acabas siendo esclavo. Supongo que por eso soy tan reacia a recibir regalos, por que comporta una esclavitud: en el momento que aceptas algo estás en deuda con esa persona y yo no quiero estar en deuda con nadie, ni que nadie lo esté conmigo, quiero vivir mi propia vida, mis propios problemas, mis propias neuras....
No sé vivir en familia, lo sé....pero no soporto que se me dirija y ahora parece que he vuelto a mi primer matrimonio....me siento controlada, observada, juzgada y no quiero serlo. Sé que yo decido sentirme así, pero no sé como evitarlo.


