domingo, septiembre 02, 2007

Gore



Me gusta el cine gore. No para ver pelis gore cada día, pero sí de vez en cuando. Suelen ser muy divertidas. La sangre es tan ketchup, y los actores tan malos, que parece que se entrenan. Recuerdo con mucho cariño la obra maestra de Peter Jackson (sí, el de la saga de "El Señor de los Anillos"), "Braindead", o como la tradujeron aquí "Tu madre se ha comido mi perro". Pobre Patricia, el mal rato que pasó cuando le decía yo: mira, ahora se le cae la oreja y se la come!!!!!.

La semana pasada vimos "Ovejas Asesinas". No me había reído tanto desde la de Jackson. El argumento es, indudablemente, pésimo. En Nueva Zelanda, en una granja de ovejas, ensayan con ingeniería genética para lograr la oveja perfecta. Un par de ecologistas muy alternativos, se meten en la granja y liberan algo así como un embrión que a base de mordiscos empiezan a convertir las tiernas ovejitas en monstruos. Es una especie de peli de zombies, pero de ovejas... La prota es una fan de las terapias alternativas, muy a mi estilo, y la escena más delirante es cuando en un ataque de las ovejas ofrece flores de Bach, yo casi me parto.

Ayer cuando íbamos hacia la finca de Cati no pude dejar de acordarme de las putas ovejas cuando pasamos por un campo lleno de ellas (pero esas parecían buenas, ehhh!!!)

Vaya domingo malo, me lo imaginaba malo, pero ha superado con creces todas mis expectativas. Besitos.