Cena de Empresa
Resulta paradójico que el año que ya no trabajo en mi antigua empresa, haya sido el año que más he disfrutado de la cena de empresa. Al principio no quería ir,luego decidí que sí, hoy me daba pereza, pero al final ha resultado ser una experiencia sublime. Hacía tiempo que no estaba tan brillante, acertada y ocurrente como esta noche. He llegado, como siempre, con el tiempo pegado al culo. He repartido besos a todos y cada uno de mis antiguos compañeros de trabajo y me he presentado a los nuevos. La sala del restaurante estaba estructurada en 5 grandes mesas redondas de 12 o 14 personas cada una. Cuando he visto el panorama, y viendo que no me quería sentar en la mesa de los de la oficina, y viendo que la mesa se los montadores estaba llena y los chóferes no habían ido (luego me han explicado que son ellos este año que han hecho boicot) me he sentado en la mesa de los jefes, por supuesto, al lado de E., como no podía ser menos. E. fue uno de mis jefes. Una gran persona. Lleva unos años jubilado pero siempre hemos tenido una amistad y complicidad muy fuerte. Aún recuerdo ciertas llamadas que recibía y que convenientemente tenía yo que filtrar. Hemos hablado durante toda la cena, y con mi otro jefe hemos hablado en clave. Le he propuesto una apuesta sin decirle el que, y a los 5 minutos de observar me ha dado la razón, y me ha dicho que él no apostaba, por que me veía ganadora.... Cuando hemos terminado los postres y las fotos, me he ido de pesca, tal cual. Me he sentado en la mesa de los míos, los montadores de ferralla, los viejos, los que han sido mis compañeros durante tantos años....y vaya si he pescado. Un chisme de primera calidad, que viene a confirmar mis sospechas. En cambio, a pesar de que he insistido, nada saben de mis andanzas, cosa que me deja bastante perpleja, pero que me da alegría por otra parte. Hemos seguido hablando y ha habido un momento que yo llevaba la voz cantante en una mesa de 12 personas, más los agregados de otras mesas. Eso si que es ser reina por un día. Uno de los nuevos, cordobés, y bastante tío bueno, y con un potente melocotón, me ha cantado un no se que del sur....y me ha regalado una rosa, que no se de donde coño la han sacado, poco después otro compañero me ha traido también otra rosa, que no entiendo de donde han salido por que arreglos florales en las mesas no había....bueno....
Por lo demás, ha sido fabuloso, me he reído un montón, he coqueteado, y he hecho cagarse de rabia a unas cuantas que yo me sé. Se puede conseguir mayor felicidad??????
Es tardísismo, mañana tengo que trabajar. Sé que no me ha salido un post muy coherente, pero tenía ganas de contarlo, por que de verdad, ha sido una noche estupenda, en la que he dejado claro mi nueva libertad, y evito así fututas malas interpretaciones, por si a partir de ahora se me ve por ahí.
El balance ha sido fabuloso, y me alegro mucho de haber ido. Besos y buenas noches.

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