martes, septiembre 18, 2007

Martes, ya falta menos!!!!

Aquí estoy, puntual a mi cita con el blog. Mi cena a mi lado...cena de capricho...nachos con guacamole. El míster durmiendo en el sofá, hecho polvo, con su primera gripe de la temporada (dios!!! y sólo estamos en septiembre). Y yo, que debería estar hecha una caca, estoy con una energía descomunal. Y eso que ha sido un día duro, muy duro. Toda la mañana de pie, colocando cosas y cambiando cosas de sitio. Mediodia de compras y tarde de más cambios, de aguantar a una representante más de una hora y a última hora, un cliente de masaje me ha llamado a las 7 y media para venir a las 8. Ufff, genial, pero me ha costado un montón. Dios que tenso estaba. Cuesta un montón hacer un masaje a una persona que está tan rígida, que no se deja hacer, que se empeña en subir la cabeza cuando le pido mil y una vez que la deje caer, que prefiero aguantar el peso que trabajar unos músculos tan rígidos. No entiendo como puede estar tan tenso. Me encanta dar masaje, y las personas grandes me gustan más. No pasados de peso, pero sí de complexión grande. Una chica como la que me viene mañana por la tarde, no me gusta, demasiado pequeña, demasiado seca, tropiezas con hueso y no trabajas igual de bien. Me gusta trabajar grupos musculares grandes, con músculo y carneeeeeeeee, jajajajajajaja. Por eso los hombres, en el fondo, y sin doble sentido (ojo, que os veo!!!!) me gustan más encima de la camilla. Es donde puedes trabajar adoptando las posturas correctas, sin tener que forzar mi postura, y cogiendo la fuerza de la barriga, sin forzar la espalda. Mmmmmmm, martes ya. Ya queda menos para el viernes. Destino: expomasaje. Ole, ole, ole.