Hombres
Cada día leo unos cuantos blogs antes de escribir el mío. Me aficíoné al mundo de la blogosfera de la mano del blog (o la blog, como dice ella) de la escritora Lucía Etxeberría. Es un blog en el que se permiten comments y ella acaba interrelacionándose con sus lectores. Tuvo sus momentos bajos por culpa de un tocacojones, y desgraciadamente ya no es lo que fue, pero sigo leyéndolo por que aunque no comulgo con todos sus post, es una tía que aporta mucho, sobre todo desde un punto de vista feminista no demasiado militante (el que me gusta a mi) y su ideología izquierdista y de liberación sexual. Me cae bien la tía, no puedo evitarlo, por mucho que haya sido criticada, que sus novelas son todas parecidas, pero que no sé cómo, acabas sintiéndote identificada con sus personajes. Su última novela no la he leído (estoy esperando que salga en edición de bolsillo, economía obliga), pero últimamente en su blog publica extractos de ella y la verdad es que me gusta. Hoy dice, que como resultado de una encuesta que nos hizo y que recuerdo que participé, pero no recuerdo cual fue mi opinión, que a todas las mujeres nos gustan los hombres con "un punto canalla". No sé pero estoy convencida que no, al menos no a todas...bueno, eso hay que puntualizarlo. Es cierto que cuando estás en "el mercado", saliendo de noche y frecuentando lugares de "caza", lo normal es jugar al juego de la seducción y siempre prefieres, alguien que te sepa regalar bonitas frases al oído, aunque sepas que no son ciertas, que aguantar un tímido al que tienes que sacar las palabras con sacacorchos y que no se atreve a mirarte a la cara. Desde luego, hablo desde la distancia. Cuando ya llevas años fuera del "mercado", y con la edad, los que se te acercan, cuando frecuentas esos lugares de caza, en esas contadas ocasiones que sales con las amigas, suelen esconder la mano de la alianza y han perdido el poder de seducción de una manera asombrosa. Pero no, no me gusta el punto canalla, ya no. Antes tal vez, sí, pero ahora, no soportaría la chulería, la prepotencia ni el narcisismo. Me gusta el cariño, la pasión, la ternura, el "saber hacer"... Eso no tiene precio. Y lo que no me gusta: Que te digan que están reventados nada más llegar del gimnasio para que no tengas opciones de meter baza... Pues sabéis que pienso, que me da igual...He cenado como una reina y voy a dormir como una bendita, que me hace mucha falta. Estoy muerta...

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