Ya estoy de vuelta!!!!!
Ya ha terminado el fin de semana. ¿Lo que tenía más ganas de hacer cuando he llegado a casa? Cocinar!!!!!! En dos días tan intensos, cansados y llenos de emociones, en los que he comido tan mal por falta de tiempo, hacerme una buena sopa de verduras casera ha sido un regalo. Pero vamos por partes.
Viernes por la noche. Partimos con casi una hora de retraso, llegada al hostal, metro Tribunal. Fiesta de calle: "La noche en blanco". Gente, muuuuuuuuuucha gente en la calle, escenarios y conciertos en la calle. Muuuuuuuuuuuucha marcha. Llego agotada. Me voy a dormir. Sábado: dulce despertar, ducha, maquillaje. Parto al Campo de las Naciones. En el metro ya me encuentro gente que va a Expomasaje. Me indican donde es a la salida del metro. Desayuno. Entro, me dan la acreditación y empiezan las ponencias. Unas muy buenas, otras no me enseñan nada que ya no supiera. Como fatal, un bocata en la cafetería. Por la tarde más ponencias. La de Chavatti (masaje ayurvédico con los pies) genial. Resulta que me siento junto a un paisano de Pollensa. El mundo es un pañuelo. Después me encuentro a "Grissom", la que le acompaña no es su mujer...cara de espanto por su parte. Saludos cordiales, charla distendida, algo nerviosa por su parte...Je, je, je. Vuelvo por la noche decidida a buscar un restaurante hindú y darme un homenaje. Después recuerdo que Lucía Etxeberría moderaba una mesa redonda sobre multiculturalidad en el Fnac. Voy para allá. Logro sentarme en 2ª fila, detrás de Curro, su ayudante. Empiezan el turno de preguntas y el que empieza a preguntar es también de Palma. Me animo e intervengo. Lucía nos regala una de sus novelas a los que hemos intervenido, y luego nos lo firma. Salgo casi a las 11. En la Gran Vía no cabe un alfiler. Siguen los conciertos en C/ Fuencarral. Ya no tengo hambre. Me paro en una heladería y me compro un monumental helado de chocolate: ya se sabe, a falta de sexo...
Creía que el helado me habría sentado mal, yo que no tomo azúcar y lácteos muy esporádicamente. Me sienta fenomenal, ya se sabe, a falta de sexo...
Domingo por la mañana: dulce despertar, ducha, maquillaje, metro, desayuno y a seguir con las ponencias.
14:30 Metro, aeropuerto, regreso a casa...
Hasta aquí la crónica resumida. Conclusiones: me ha sentado de miedo el fin de semana. He aprendido un montón de cosas, he hecho contactos, he disfrutado de ver gente, y también he tenido tiempo de sentirme sola, de estar conmigo misma.
Con la llegada a casa, y con el calor que he pasado en Madrid, encontrarme con un tiempo lluvioso y tan fresco me ha traído muchas sensaciones. Ya ha terminado el verano salvaje. Es hora de centrarse, de seguir adelante, de seguir luchando por la tienda, de renovarse, y de seguir disfrutando de todas las cosas buenas de mi alrededor. Besitos a montones.

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