domingo, diciembre 16, 2007

Me paso el fin de semana deseando que éste acabe y ahora no me puedo ir a acostar. Tengo la cama a un paso, nada más, pero me resisto a que termine el domingo, y no sé por qué... Es como si necesitara estar lúcida, si no deseara dormir para no perder el control... El control, algo que no deseo perder y que lo he estado perdiendo últimantente tan a menudo. Vuelvo a tener un estado de esos en los que me martirizo por estar tan relajada en algunos aspectos, por haber dejado traspasar la barrera.
Estoy muerta de frío. Es cierto que hoy ha hecho un frío terrible, agua, viento, incluso nieve en algunos puntos de la isla, pero aquí en mi habitación el radiador lleva encendido todo el día y el termómetro marca unos agradables 22 grados, pero yo sigo muerta de frío, tiritando incluso. No lo entiendo, no soy friolera, tal vez sólo estoy destemplada, tal vez tirito por que lo que tengo son otras sensaciones que no me acierto a explicar o tal vez por que no las quiero traer a la consciencia. Me voy a obligar a meter en la cama. Me dejaré llevar. Tal vez mañana con la luz del día vuelva a ver las cosas diferentes, vuelva a querer dejarme llevar...