

Viernes por la noche. Otra vez... Hace una semana estaba volando a Madrid a estas horas. Hoy me encuentro en casa, con el pijama puesto, recién cenada y sin saber que volcar en el blog. Por que tengo muchas cosas, pero muchas no tengo palabras para explicarlas o sencillamente no deseo hacerlo. Mañana tengo mi primera charla sobre alimentación en la tienda. El lunes tengo otra consulta para dieta, y es probable que haya más... Me está costando, pero poco a poco, creo que lo sacaré adelante. El tiempo ha cambiado mucho. Hace mucho fresco, principalmente por las noches. Ya está aquí el otoño.
Aunque el grado de intimidad que he llegado a tener en este blog es grande, es evidente que hay cosas que me las tengo que guardar en el tintero, a pesar de que a veces querrías proclamarlas a los cuatro vientos. Estaba meditando qué escribir hoy y a pesar de que estoy terminando el día con una nueva alegría (se me menciona en el post de hoy del blog de Lucía Etxeberría, en la crónica del sábado por la noche), mis desvelos por escribir algo coherente, a pesar de lo cansada y relajada que me encuentro, van por otra dirección. Estaba pensando qué es lo que me cabrea a mí. Últimamente muy pocas cosas. Si hablamos de cosas a nivel social, es evidente que como a todo el mundo me cabrean las injusticias, el maltrato a los animales (of course!!!), la prepotencia, la política mundial, y un largo etc que no viene al caso enumerar por que podríamos estar hasta mañana. A nivel personal, he llegado a un punto que pocas cosas me cabrean: problemas domésticos sin resolver ante la impasividad del míster, la falta de comunicación con el susodicho, y poco más... O sea, que estoy en un momento en el que, el que quiera cabrearme lo tiene difícil. Me voy a la cama, creo hoy me lo he ganado...Besitos.
Llevo 2 horas y media preparando las dietas que han de venir a buscar mañana. No he cenado, no tengo hambre. Aquí el horno no está para bollos. Y además hace una tormenta tremenda, con lluvia, relámpagos y truenos. Por eso de la brevedad del post. Cómo seguramente pronto saltará el automático (instalación eléctrica viejilla) me voy a dormir. El constipado mejor, gracias. Buenas noches.
Estoy muerta. Estoy muy cansada, hoy no he parado ni al mediodía. Pero estoy muy feliz. Todo rula como es debido. Me siento muy a gusto, muy relajada y un poco asustada...
Ya ha terminado el fin de semana. ¿Lo que tenía más ganas de hacer cuando he llegado a casa? Cocinar!!!!!! En dos días tan intensos, cansados y llenos de emociones, en los que he comido tan mal por falta de tiempo, hacerme una buena sopa de verduras casera ha sido un regalo. Pero vamos por partes.
Hoy ha sido un día estupendo, salvo algunas menudencias que no vienen al caso. He empezado el día muy pronto y con una noticia triste. El padre de una amiga mía de la infancia aparecía en una esquela en el periódico. Como por horario no podía ir al funeral y el velatorio empezaba a las 8 de la mañana, he decidido ir. La tristeza del momento se ha visto recompensada por lo que creo les ha supuesto un reencuentro reconfortante. Ana me ha reconocido nada más verme aparecer por el pasillo. Para mí ha sido también muy bonito. Llevaba desde el año 91 sin verla, y a pesar de la tristeza del momento ha parecido que llevabamos tan sólo unos meses sin vernos. El abrazo, la buena sintonía que siempre tuvimos, ha sido un momento muy emotivo y me siento muy bien por haber ido...
Si en mi familía no me hubieran metido la idea de que las cocineras son unas mujeres gordas de moño grasiento, con una vida esclavizada, y malpagadas, hoy yo sería cocinera. Seguramente de un buen restaurante y ahora estoy segura que no estaría gorda, y mi pelo cortísimo es imposible que se engrase demasiado con un buen lavado diario. Es cierto que antes los grandes chefs no estaban lo cotizados que están hoy en día, Hoy he conseguido relajarme en la cocina. Es cierto que siempre recurro a dos de las tareas domésticas que más me gustan cuando necesito relajarme, o el jardín o la cocina. Como cuando he llegado ya era de noche, lo mejor era meterme en la cocina, y aqui estoy, escribiendo el post por tandas, y haciendo una receta que encontré por internet y que debe estar de muerte: croquetas de espinacas con manzana y piñones. Vamos de muerte. Voy a hacerlas, que ya debe estar la masa algo más fría...Luego cuento cómo han quedado...
Aquí estoy, puntual a mi cita con el blog. Mi cena a mi lado...cena de capricho...nachos con guacamole. El míster durmiendo en el sofá, hecho polvo, con su primera gripe de la temporada (dios!!! y sólo estamos en septiembre). Y yo, que debería estar hecha una caca, estoy con una energía descomunal. Y eso que ha sido un día duro, muy duro. Toda la mañana de pie, colocando cosas y cambiando cosas de sitio. Mediodia de compras y tarde de más cambios, de aguantar a una representante más de una hora y a última hora, un cliente de masaje me ha llamado a las 7 y media para venir a las 8. Ufff, genial, pero me ha costado un montón. Dios que tenso estaba. Cuesta un montón hacer un masaje a una persona que está tan rígida, que no se deja hacer, que se empeña en subir la cabeza cuando le pido mil y una vez que la deje caer, que prefiero aguantar el peso que trabajar unos músculos tan rígidos. No entiendo como puede estar tan tenso. Me encanta dar masaje, y las personas grandes me gustan más. No pasados de peso, pero sí de complexión grande. Una chica como la que me viene mañana por la tarde, no me gusta, demasiado pequeña, demasiado seca, tropiezas con hueso y no trabajas igual de bien. Me gusta trabajar grupos musculares grandes, con músculo y carneeeeeeeee, jajajajajajaja. Por eso los hombres, en el fondo, y sin doble sentido (ojo, que os veo!!!!) me gustan más encima de la camilla. Es donde puedes trabajar adoptando las posturas correctas, sin tener que forzar mi postura, y cogiendo la fuerza de la barriga, sin forzar la espalda. Mmmmmmm, martes ya. Ya queda menos para el viernes. Destino: expomasaje. Ole, ole, ole.
La caja de los lunes suele ser o muy buena o muy mala. Hoy ha sido de las regulines. Me conformo, pero podría haber sido mejor, (ya hablo como los comerciantes que siempre se quejan). Pero siempre me pasan cosas dignas de destacar, como la gitana de esta tarde que pretendía que le hiciera una consulta gratis o la pardala de esta mañana (pardala es una castellanización de un término mallorquín que significaría algo así como tonta rídicula) que le doy el viernes pasado una muestra de un producto para eliminar toxinas, en consecuencia para adelgazar, y que doy fe que va muy bien, y me dice que como ha visto en el envase "complemento alimenticio", (término que por ley deben llevar todos los productos de herbodietética) y en la composición ponía las calorías, que no se lo ha tomado por miedo a que le engorde. Yo la mato. Me han quedado ganas de darle una ostia, ponerla delante un espejo y hacerle ver que lo seca que está es por su falta de neuronas. Pero si es un producto que si te lo tomas al día siguiente te vas por la patilla y pierdes varios kilos en unos dias sólo de la cantidad de toxinas del cuerpo que te quita. Es que la mato... (Se me pegan hasta las muletillas, si es que...)

Está siendo un fin de semana fabuloso, dentro de las limitaciones. Empezó ya el viernes por la noche con un inusitado interés por la limpieza en mi (hoy lo he agradecido al encontrarme la cocina límpisima). Continuó el sábado, al mediodía me fuí a "The Sonia's Beach House". Tarde fabulosa de estupendas vistas, confidencias, charlas, ver fotos, (joer, toda la tarde comiendo!!!!!!), para acabar cenando, y ver una peli, bueno, el primer intento fue un fracaso. Con un título que nos atraía, resultó ser una porno light, más rídicula imposible, en la que la prota se define como tiradora con rabia de piedras al mar en sus momentos de decepción amorosa (y había que ver la rabia de como tiraba las piedras) y que para ella, reflexionaba, un hombre no solo tiene su dimensión sexual, sino que también ve su lado humano, todo ello mientras en la escena chupa un consolador... Sin comentarios...
Como miembro de la UVE (Unión Vegetariana Española) y además contacto local de dicha organización, suelo recibir llamadas telefónicas y encuestas varias para estudios, tesinas, etc. La que recibí ayer es la más curiosa que he recibido nunca, y no puedo evitar copiar y pegar. Tiene su miga, y aunque la voy a contestar religiosamente, hay puntos de la encuesta que no sé cómo contestar de una manera exacta. No sé, vosotros juzgad...
Yo no entiendo como el míster que no va de deportes televisados, que se queda dormido ante un Barça-Madrid, que ya le vale!!!, me está haciendo tragar el puto partido de basket. Nunca me ha gustado el fútbol, pero el basket en cierta manera, si. Fuí a un colegio que su representación en el baloncesto escolar era bastante importante. Mi primer noviete era entrenador y me dejó por una de sus jugadoras (uno de los fantasmas de mi pasado, ya superado, el elemento en cuestión se ha quedado más bajito que yo, regordete y peludo) ¡Con lo que me gustan los altos! jejejejeje.
Hoy me he saltado todas las reglas de dietética natural. Acabo de cenar, cosa que nunca hago tan tarde. He comido lo que me ha venido en gana y que he pillado por la nevera (ojo, sin bicho muerto, que os veo venir!!!) y en cantidades industriales... He llegado tarde a casa, con ganas de meterme en la ducha, bueno no, verdaderamente no tenía ganas, pero cuando he estado dentro no podía salir de ella. Ufff, el agua en mi nuca ha sido un capricho interminable, con los ojos cerrados sentía muchas sensaciones que me negaba a que terminasen. Ahora debería irme a la cama, pero no me quiero ir con el estómago lleno, que luego pasa lo que pasa y la cena de hoy está mañana en mis caderas y mi culo. Y eso si que no lo puedo permitir. Mis clientas no me lo perdonarían... Pero bueno, también se soluciona haciendo ejercicio. Pero mañana no tengo tiempo de hacer mi tabla de abdominales que no hago desde el mes pasado. A las 8 tengo que estar en la tienda. Necesito la cama yaaaaaaaaaaaaaaaaaa...estoy cansada, cansada y muy relajada. Buenas noches. Besitos.
Pues si, estamos de celebración. Este es el post nº 100. No me imaginaba que tuviera tanta continuidad. Agradecimientos a quienes me siguen animando a escribir y bienvenida a los nuevos lectores/as. Estoy feliz, aunque hoy ha sido un día flojísimo en la tienda. Un día aburrido desde el punto de vista del trabajo, pero llena de ayuda emocional y de sentirme arropada. Un poco cabreada por el nuevo capricho del míster (mierda de videoconsolas). Otra boda a la vista...horrible, que año de bodas!!!Y encima de las que no me gustan. Las de la família. Se casa una prima de David en octubre, joer, encima no me coincide con nada por lo que no me puedo escaquear. Y lo que es peor, no me acuerdo de la cara de la prima en cuestión y creo que ni conozco al novio. Mierda. Tarde de sábado perdida, de nuevo. Peregrinación de tiros largos: una hora en el baño para estar perfecta, iglesia, ir a tomar algo mientras los novios se hacen fotos, y cena en restaurante más o menos de postín, para acabar a altas horas de la madrugada, y acabar perdiendo también el domingo, ya que te levantas tardísimo por que has comido demasiado, has bebido demasiado, has hablado más de la cuenta para llenar los ratos muertos en los que sueles hablar de tonterías para no demostrar tu disgusto y fastidio por estar en ese momento tan lejos del sofá o de cualquier otro sitio que con toda seguridad prefieres estar. Sí, los demás han pasado lo mismo en las mías, pero de eso ya no me acuerdo, ni me importa...(vena borde). ¿Parte positiva????? Que te den de cenar???? Como si no lo hubieras pagado ya antes... Bueno, no vamos a hacer un post amargo, por que el nº 100 no se lo merece. Pero hoy tengo distintas sensaciones y no sé cual es la que predomina. O sea que me voy a dormir, a ver si duermo de un tirón, que me hace falta. Últimamente me despierto mucho, y lo raro es que no suele ser normal en mí. Ando muy descolocada, lo sé, pero no lo cambio por nada.
Cada día leo unos cuantos blogs antes de escribir el mío. Me aficíoné al mundo de la blogosfera de la mano del blog (o la blog, como dice ella) de la escritora Lucía Etxeberría. Es un blog en el que se permiten comments y ella acaba interrelacionándose con sus lectores. Tuvo sus momentos bajos por culpa de un tocacojones, y desgraciadamente ya no es lo que fue, pero sigo leyéndolo por que aunque no comulgo con todos sus post, es una tía que aporta mucho, sobre todo desde un punto de vista feminista no demasiado militante (el que me gusta a mi) y su ideología izquierdista y de liberación sexual. Me cae bien la tía, no puedo evitarlo, por mucho que haya sido criticada, que sus novelas son todas parecidas, pero que no sé cómo, acabas sintiéndote identificada con sus personajes. Su última novela no la he leído (estoy esperando que salga en edición de bolsillo, economía obliga), pero últimamente en su blog publica extractos de ella y la verdad es que me gusta. Hoy dice, que como resultado de una encuesta que nos hizo y que recuerdo que participé, pero no recuerdo cual fue mi opinión, que a todas las mujeres nos gustan los hombres con "un punto canalla". No sé pero estoy convencida que no, al menos no a todas...bueno, eso hay que puntualizarlo. Es cierto que cuando estás en "el mercado", saliendo de noche y frecuentando lugares de "caza", lo normal es jugar al juego de la seducción y siempre prefieres, alguien que te sepa regalar bonitas frases al oído, aunque sepas que no son ciertas, que aguantar un tímido al que tienes que sacar las palabras con sacacorchos y que no se atreve a mirarte a la cara. Desde luego, hablo desde la distancia. Cuando ya llevas años fuera del "mercado", y con la edad, los que se te acercan, cuando frecuentas esos lugares de caza, en esas contadas ocasiones que sales con las amigas, suelen esconder la mano de la alianza y han perdido el poder de seducción de una manera asombrosa. Pero no, no me gusta el punto canalla, ya no. Antes tal vez, sí, pero ahora, no soportaría la chulería, la prepotencia ni el narcisismo. Me gusta el cariño, la pasión, la ternura, el "saber hacer"... Eso no tiene precio. Y lo que no me gusta: Que te digan que están reventados nada más llegar del gimnasio para que no tengas opciones de meter baza... Pues sabéis que pienso, que me da igual...He cenado como una reina y voy a dormir como una bendita, que me hace mucha falta. Estoy muerta...
Llevo dos domingos penosos. Antes no me pasaba. En mi cabeza bullen tantas cosas que apenas he podido permitirme una siesta en condiciones. El sofá se ha convertido hoy en una tortura. Si no era el míster haciendo ruido, era los celos de mi gata amasando en mi regazo reclamando un poquito de ese cariño que parece querer absorber sólo para ella. Domingo penoso por que deseo una nueva semana con ansia. Deseo seguir con mis proyectos, mis actividades, mis movidas, mis locuras...Ya sólo quedan dos semanas para Expomasaje, ya tengo los billetes de avión, la habitación reservada... Cómo deseo ese fin de semana de estar tan sólo conmigo misma, aunque esté rodeada de centenares de personas. Cómo deseo salir de la isla, que me está agobiando tanto, como siempre, cuando llevo unos meses sin salir... El año pasado por estas fechas estábamos en la India, disfrutando de tantos meses de ahorro y de la libertad, de los desiertos, de las ciudades, de los animales, de las bellezas arquitectónicas. Necesito salir de la isla ya. Aunque sólo sea ese fin de semana. Aunque me vaya con preocupación por lo que dejo aquí, que tampoco quiero dejarlo, pero necesito mi espacio. Y será genial, un finde en Madrid, luego uno en casa y el siguiente en Pamplona...Genial!!!!
Acabamos de volver de cenar. Me encanta el Basmati, es mi restaurante favorito con diferencia... He disfrutado de los entrantes con la salsa ultramega picante, del curry de plátano, del buen vino, del té con cardamomo y del vecino de mesa guiri que estaba para comérselo también. Qué vamos a hacer, los ojos están para mirar... He pasado casi una hora en el baño, para descubrir que el vestido verde pistacho me queda como un guante, que puedo ir perfectamente sin sujetador (el vestido no da otra opción...) que el maquillaje bien aplicado, con paciencia y sin prisas dura con las duracell, en fin...Lástima que cierto punto biológico me impida terminar la noche como es debido, pero vamos, el lunes, máximo el martes me desquito...a que sí???? "La tentación vive arriba" era el título de una película antigua. No, la tentación vive en Sa Cabaneta...
Acabo de llegar de mi terapia de grupo. Es increíble lo que me ayuda los encuentros con mis amigas. Me dan serenidad, otra visión de mi mundo, y me traen a la consciencia tantas cosas de las que soy consciente pero me niego a solucionar. Hoy hemos sido cuatro nada más, pero siempre las conversaciones han acabado girando en nuestras relaciones con los hombres, y me he sentido tan identificada, que me he asustado. No es extraño que conecte tan bien con Sonia, en el fondo tenemos la misma programación: la de ser siempre nosotras las que tenemos que dar más por que somos incapaces de recibir sin dar, siempre, algo más a cambio... Bueno, eso yo ya lo sabía de mi, pero me ha impactado hasta que punto, hay otras mujeres que sienten como yo...
Mis clientas me han hecho pensar esta semana. Me han hecho pensar en cómo nos puede cambiar la vida en pocos minutos. Esta tarde ha venido una chica a quien atendí hace un mes en una crisis de llanto. Acababa de romper con su pareja y venía por ayuda. Recuerdo que la metí en el despacho, la hice hablar, desahogarse, le di una flores de Bach... Hoy ha vuelto. Está recuperada, feliz. Es una chica muy valiente. Le ha caído el gigante con pies de barro y ya no necesita nada para seguir adelante. Me ha dado una gran alegría y mucha satisfacción. También me dio mucha satisfacción otra clienta, ya mayor, que me confesó hace unos días que se había vuelto a enamorar. Después de muchos años de vivir una triste vida de divorciada, ahora está pletórica, dispuesta a dar más pasos después de un primer encuentro con mucha chispa... Es increíble, como puede cambiarle la cara a alguien en pocos días. Es tan evidente... Nos es tan necesario el contacto físico, que no entiendo como alguien puede dejar de tenerlo. Cómo es posible que nos pase a veces lo que nos llega a pasar, como podemos llegar a ignorar nuestras necesidades. Hay que recuperarlas, como sea... A veces no importan los medios, tan sólo los resultados...
Acabo de llegar de la fiesta sorpresa por el cumpleaños de Bea. Al final ni sorpresa ni nada. Ahí estabámos todos con la luz apagada, en silencio, apelotonados más de 30 personas en el salón de un piso de 60m2. Uffff, que horror. No me gustan las fiestas sorpresas, bueno, es más creo que ya no tengo edad de estas chorradas. Al final ella se lo imaginaba, por que parece ser que sobre todo su familia, ha metido la pata con pequeños detalles, y ella lo ha tenido claro. Nos contaba que se partía de risa cuando subía las escaleras, por que se imaginaba lo que se iba a encontrar. Al final he comido más de la cuenta, y ahora estoy matada, sin ganas de acostarme pero con muchas ganas de desconectar de todo y perderme en mis pensamientos.
Qué fresquito hace hoy. Qué gusto. Acabo de hacer la siesta antes de comer...Es que he llegado con uno de esos dolores horribles del primer día de la regla y no tenía ni hambre, y ahora, mientras se está haciendo la comida me pongo a recuperar el post de ayer, que fuí incapaz de escribir de lo cansada que estaba...
Acabo de llegar. He tenido una consulta a las 8 y hemos terminado casi a las 9 y media. Estoy muy cansada, pero feliz, muy feliz...


Ayer cuando íbamos hacia la finca de Cati no pude dejar de acordarme de las putas ovejas cuando pasamos por un campo lleno de ellas (pero esas parecían buenas, ehhh!!!)
Vaya domingo malo, me lo imaginaba malo, pero ha superado con creces todas mis expectativas. Besitos.
Lluna es la hija de mi amiga Cati. Tiene 10 meses, y tiene una mirada tan seductora que ya apunta maneras. Esta será de las mías. Hoy le han hecho una estupenda fiesta de "presentación". En una familia donde no se ha planteado el bautizo católico (mira tu que bien, me he ahorrado el paso por la iglesia) Este acontecimiento era una excusa para reunir a la família y los amigos. Lluna está preciosa, simpática, sonriente. Creo que es el único bebé del que me he quedado prendada en toda mi vida. Aún recuerdo el sms de Catí cuando se quedó embarazada, es más, creo que lo tengo guardado: "Hola guapa, vas a ser tía".