Días como hoy te dan perspectiva, de lo que hubiera podido ser mi vida sin mi impaciencia natural. En un momento de mi vida que creo que la impaciencia la tengo más trabajada que antaño, aunque no me arrepiento de nada, creo que muchas cosas no me hubieran pasado si siempre no hubiese querido las cosas ya, y me hubiera dedicado a esperar pacientemente que las cosas ocurrieran. He perdido muchas cosas por mi impaciencia, y ahora que he aprendido a vivir el "momento a momento" como hace unas semanas me decía una carta del Tarot de Osho, a una pregunta mía muy concreta, pienso que mi vida hubiera podido ser diferente si no me hubiese empeñado en querer controlar siempre hasta el mínimo detalle de mi vida y de la de los que me rodean. A veces, hay que esperar que las cosas se desarrollen según el plan universal preestablecido y no querer influenciar a nada ni nadie. Si en algo tiene razón el míster es que "ya te preocuparás cuando llegue le problema, no te preocupes antes, por que a lo mejor, el problema ni aparece" Y es cierto, en eso le tengo que dar la razón. No sé por que digo esto, pero es cierto que necesito relajarme todavía un poco más y encarar el futuro con optimismo y no preocuparme de lo que ocurrirá, por que encarando las situaciones con bondad, la bondad te es devuelta con creces...
La reflexo que he tenido hoy me ha dado serenidad. La clienta es una chica muy agradecida, muy afectuosa y muy sensible. Aunque a primera vista no lo parezca. Me duele su querer esperar al hombre que cree que ama. Pienso que a nuestra edad hay cosas que no pueden esperarse, (aquí vuelve mi impaciencia) y siempre vuelvo al antiguo teorema de que lo que no puedes conseguir mejor dejarlo de lado, olvidarse... pero también hay que pensar que la vida puede dar muchas vueltas y que lo que hoy ves como un problema insalvable, con el tiempo puede cambiar y/o también lo que deseabas con tanta ansia ha dejado de interesarte... A veces la solución viene con sólo una noche de sueño, y un dejar tu mente acoplarse a los designios naturales. Otras veces no te queda otro remedio que tomar decisiones drásticas. Sí, vuelvo a mi forma de pensar, las decisiones drásticas. Hace cosa de tres meses ya me reprochaban esa manía mía de tomar decisiones muy repentinas y no querer abjurar de ellas, ufff, cuanto lo siento, ahora daría marcha atrás a alguna de esas decisiones, pero sé que ya no tienen solución.
El contacto con la gente te enriquece siempre, no soy una persona muy dada a filosofar, y hace un tiempo un gran amigo que si que era parte de su trabajo, el pensar, repantigado en el puf de su buhardilla me inculcó una serie de premisas que hoy en día sigo recordando y que tengo frescas en mi memoria. Me dijo que lo que nos unía era algo tan básico como concreto, algo en estado puro, y tiene mucha razón. Por que el tiempo le ha dado la razón. Siento que haya pasado el tiempo, y que ya no mantengamos contacto. Por que daría cualquier cosa por mantener una conversación, una de esas conversaciones que te dejan pensativa y relajada, que te ofrecen una perspectiva diferente de lo que verdaderamente eres, y que te ayudan a seguir adelante. Se puede querer a una persona en la distancia? se puede idealizar a una persona hasta obviar sus defectos? se puede querer alcanzar un éxtasis sin contacto físico? Ufff, demasiado interrogantes, demasiados " se pueden". Si siempre he reprochado algo a mi familia, es su incapacidad para amar, y siempre he temido llevar yo esa semilla, o mejor dicho carecer de la semilla que te induce a amar. Creo que carezco de ella, creo que en el fondo cuando crees amar a alguien, en el fondo sólo buscas amarte a ti mismo, sentir que si eres capaz de amar es por que eres correspondido. Demasiados interrogantes para un lunes a casi las 11 de la noche... Será cuestión de cosultarlo con la almohada, con la noche cerrada, con las estrellas, con los duendes que protegen tu sueño. Buenas noches.